Spider-Man No Way Home: Un sueño del cual ya despertamos

★★★☆☆
RATING 3 / 5

Fuente: Disney

Título Spider-Man: No Way Home
Duración 148M
País Estados Unidos
Año 2021
Dirigido por jon watts
Cast Tom Holland, Zendaya, Benedict Cumberbatch Jacob Batalon

Extraño recordar aquellos días durante la pandemia. La pesadez, la melancolía, el desgaste emocional. No eran buenas épocas para el mundo, eran peores para varias personas, y todo lo que hacía falta era un ápice de esperanza o algo completamente diferente para sacarnos de aquel hoyo en el cual estuvimos sumergidos durante dos años.

Casi de manera milagrosa y bastante irónica, Spider-Man fue esa luz de esperanza.

Milagrosa porque tal cual superhéroe en el mundo de los comics, apareció cuando el mundo más necesitaba sonreír. Irónica porque los motivos fueron tanto inesperados como descabellados. ¿Quién hubiera pensado que unas filtraciones cambiarían totalmente el cómo las personas consumen el cine de superhéroes en tiempos modernos? Porque no me van a negar que la mayoría de nosotros estuvo pegado en Twitter, o Instagram, o Facebook viendo fotos del set, imágenes en baja calidad, fan mades de dudosa procedencia, y todo el mundo se preguntaba: ¿El Spider-verse será real?

Y entonces llegó el día. Escépticos y fanáticos por igual fuimos al cine, y celebramos cada maldita cosa que sucedía en pantalla. Día de estreno, día siguiente, todo el fin de semana. Todos tenemos al menos un recuerdo muy nostálgico y placentero de ver a Andrew Garfield quitarse la máscara mientras el público estalla de alegría, tal cual estadio. Todos podemos escuchar los aplausos cuando Tobey Maguire aparece por primera vez en pantalla haciendo cosplay de tu tío buena onda de 50 años, todo el mundo vio tanto en el cine como en sus celulares en calidad CAM con 300 personas gritando mientras tres generaciones de Hombres Arañas se balancean para enfrentar a sus villanos de toda la vida.

Fuente: Disney

Y así fue como nació uno de los recuerdos más lindos durante la pandemia.

Era una alegría descomunal, un sueño hecho realidad para muchas personas: cines llenos, personas saliendo felices y eufóricas, aplausos en todos lados. Sea cual sea la perspectiva que cada uno tuviese sobre la película, sí te pareció buena o mala, sí te dejó algunas cosas a deber o fue una completa locura ante tus ojos, todos sabíamos que esta película sería una que quedaría para la historia. Para bien y para mal, lo fue.

Para bien porque fue una de las primeras películas que impulsó masivamente el retorno a los cines, la pérdida del miedo ante un virus que aún vivía con nosotros y el inicio de una nueva época para la realización de películas. Para mal porque no pasó mucho para que nos diéramos cuenta de la verdadera naturaleza de esta película, y como Hollywood aprendería una lección que le costaría caro hasta el día de hoy.

Porque una vez todo aquel que quería ver la película antes que nadie dejó de asistir a salas, estas no estarían vacías, pero las reacciones no volverían a ser las mismas. Sin sorpresas porque ya todos sabían cuáles serían o porque era el turno del público casual de ver la película, sin aplausos porque las emociones ya no eran tan fuertes o colectivas, y más allá de eso y las sorpresas, no hay mucho por lo que genuinamente volver a ver la película.

El principal problema de “No Way Home” es como recae en el efectismo, en la necesidad de hacer brincar al fanatico más grande para que este haga saltar al espectador más casual, y se sostiene más en el conocimiento público que en algo más orgánico. Uno puede ver la película nuevamente, ver la escena donde aparece Andrew Garfield, e inmediatamente sentirá un vacío y silencio enorme, como sí algo faltase. La “entrada triunfal” pierde su máscara y se vuelve un sobresalto espontáneo. Las tomas de reacciones son tan largas como para permitir un aplauso, y así con varios momentos a lo largo de la película.

Fuente: Disney

Todo está hecho para el sobresalto, incluso la estructura de su historia, la cual puede pecar de ser muy sobreexplicativa y apresurada. Y es una sensación muy extraña porque aquella primera vez, en la sala de cine, no lo parecía, o al menos no tanto. La ausencia de euforia hace que uno pueda notar más y más detalles: planos extrañas, blocking bastante artificial, una simpleza enorme a la hora de ver la película desde un punto más técnico, cosas que Hollywood aprendió y decidió recrear para otras películas hechas durante la pandemia.

Es triste como la pérdida natural del hype hiciera que “No Way Home” se vea más como una película de realización apresurada y simple en lugar del evento grandilocuente y de alta calidad que debería ser. Pese a esto, e incluso con lo simple y expositiva que es su historia, llega a ser coherente en gran parte de su duración. El uso de los personajes, pese a estar construidos para un sobresalto, es bastante apropiado para colaborar con el desarrollo de su personaje principal.

Es posiblemente la tercera película de Spider-man donde se toca el tema de las acciones, decisiones y responsabilidades morales del héroe, y aún así funciona bastante bien porque lo hace de una manera diferente. Andrew Garfield y Tobey Maguire dejan de ser simples cameos para volverse parte fundamental en una historia que está realizada para necesitarlos: una donde un héroe debe aprender a ser mejor pero no gracias a otros héroes, sino tras verse a sí mismo, algo bastante poético siendo que Spider-Man es el que suele inspirar a otros. Que esta película sirva como el final de un círculo para el Spider-Man de Tom Holland se siente bastante apropiado, ya que por fin se le da todo lo necesario para ser la versión definitiva del personaje, al menos en su universo.

Ya han pasado años, y las cosas son muy diferentes a como eran antes. Muchas películas han salido, bastantes perspectivas han cambiado, incluyendo la mía. Pero entre todas también está la percepción casi general sobre esta película. Como pasó tan rápido de ser una luz de esperanza a ser una película poco querida por una gran parte de personas, quienes más juzgan la manera en la que esta está realizada en lugar del producto final en general. Es un debate que seguirá por bastante tiempo, dividiendo opiniones por donde sea que vaya.

Y está bien, cada quien tiene su propia perspectiva. Yo no me dejo ganar por el recuerdo y cariño por decisión propia, y tampoco la defendería a capa y espada como hace algunos años. Pero eso tampoco significa que vaya a denigrar una película que, pese a todo, logra mantenerse como una aventura bastante regular dentro de su universo. Puede que el tiempo le haya jugado en contra, pero eso no significa que todo sea agrio, puesto que en pocos días, una nueva entrega saldrá. Una que promete mucho más en tema narrativo como visual, una que se nota que ha sido creada con cariño, tiempo y dedicación, y que promete una mirada mucho más fresca y centrada para el amistoso vecino como nunca se había tenido antes.


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Joaquin Yrrarazabal

Egresado de la carrera de cinematografía, enfocado en la realización de material cinematográfico como productor y director. Cinefilo y crítico de cine.

@yrracional

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