Petal: un álbum que florece desde la vulnerabilidad 

★★★★
RATING 4 / 5

Fuente: Elaboración de Glenn Ortega (@fresaperdidaa)

En el 2024, Ariana Grande nos había dejado algo claro en su álbum anterior, Eternal Sunshine, y es que a pesar de las malas experiencias que la vida nos da para enfrentar, siempre existirán días brillantes (o brighter days ahead en inglés). ¿Pero qué tanto puede durar este sentimiento de tranquilidad? Especialmente cuando la bulla externa cada vez se hace más fuerte y por primera vez, sientes que no puedes simplemente dejarlo pasar.

Después de dos años exitosos para la cantante, Ariana finalmente se siente lista para explorar un lado de ella que no habíamos escuchado antes y esa es la rabia Será días antes de su vuelta a los escenarios en donde Grande anunciará “Petal”, su octavo álbum de estudio, acompañado del primer single “hate that i made you love me” donde es la letra es directa: “odio que te hice amarme, perdón si no fui tu tipo”.  Para sorpresa de los fans, la canción nos habla del concepto de las relaciones parasociales que ellos han llegado a tener con la artista, inclusive, Ariana hasta empieza a sentir culpa de esta versión idealizada de ella y siente que ya no puede ocultarlo. Tras toda su vida frente a los reflectores, la cantante y actriz, finalmente desarrolla un proyecto en donde puede contarle al público su experiencia con la fama escrito desde la rabia y conectando con su versión más honesta.

El álbum abre con “kiss me” el cual, a primera escucha, es una canción más donde Ariana nos cuenta sobre una relación codependiente en momentos en donde tu pareja o el amor se vuelve tu único lugar seguro de los demás. Al mismo tiempo, es esta canción la cual le da contexto al álbum y es que Ariana se encuentra escapando de sus verdaderas emociones y estas nacenal no querer enfrentar las consecuencias de la fama, la expectativa del público o la crítica general. Y en discos anteriores, se habla de cómo ignorar los comentarios en formato de “himno de empoderamiento pop”, pero esta es la primera vez en donde el tema se toca como un conflicto que debe ser reconocido y afrontado.

Imagen de Ariana Grande para 'petal' | YouTube @ArianaGrande

Lo interesante es que para Grande, la mejor manera de afrontar esta verdad, es empezando a deconstruir su relación tóxica con su fórmula para hacer música, pues a pesar de que este ha sido de ayuda para superar sus momentos más fuertes, existen partes de ella que le dicen que hay cosas que nunca podrá decir por el miedo de la recepción del público general, uno que de por sí, ya la está comiendo viva. Mediante avanza el álbum, las letras hacen hincapié en que una también necesita poder deshacerse de aquellas partes que le impiden poder crecer como persona y es que pesar de toda la fama, siente que esta vida no le pertenece pero está dispuesta a reclamar.

Personalmente, quiero destacar la canción “freak”, que en lírica, engloba las sensaciones que busca provocar este álbum. De primera mano, escuchamos a una Ariana cansada del público pero que al mismo tiempo sabe que los necesita. En sus palabras, siente que sin la validación y los aplausos, estaría perdida, pero al mismo tiempo, no puede satisfacer a todos, así que va a preferir buscar florecer por sí sola. El solo escuchar decirle al público en la cara “no te voy a dar tu fantasía”, es refrescante de su parte.

Imagen de Ariana Grande para 'petal' | YouTube @ArianaGrande

Después del interludio, ya nos encontramos con canciones más “signatura” que ayudan a equilibrar el álbum pero a su vez, no rompen con la atmósfera oscura que el álbum ha creado hasta ahora. Estas canciones hacen que Ariana pueda reclamarse a ella misma pero a su vez, reclama sonidos que escuchamos ya hace una década con Dangerous Woman. Por otro lado bad thing (bunny hop) se vuelve la sorpresa sonora del álbum al incorporar sonidos del rock de los 80s sin seguir rompiendo la sonoridad y se vuelve un himno para aquellas segundas oportunidades amorosas.

Durante todo el álbum, Ariana hace alusión a sentirse como una flor en un pavimento, siendo ella la flor que representa su humanidad y sentimientos y el pavimento, que es el dolor de la crítica externa, especialmente en un mundo donde busca que las celebridades se encuentren encerradas en “lo que debes ser” o en el caso de Ariana “lo que quisimos que tú seas desde tu juventud”. Aún así,desde sus primera horas de lanzamiento, Petal no solo ha dividido a la crítica, si no también a los fans de la artista y del género, pues no es a lo que ella nos tiene acostumbrado, no hay himnos pop con mucho brillo, no hay coreografías para replicar, solo hay letras crudas, mensajes directos y melodías lentas.

Pero por otro lado, Petal funciona como la desconstrucción de Ariana, donde como artista, se toma el espacio para poder experimentar con su mundo sonoro un rato y poder salir poco a poco de las facetas a las cuales le han encasillado desde su juventud. Y es que a primera escucha se siente extraño tener un álbum sin pop bubblegum o un poco de electro escondido por ahí, pero nos guste o no, a veces es bueno dejar a nuestros cantantes favoritos romper con lo que los caracteriza. Ser una artista, especialmente en el pop, no es siempre tener que camuflarse detrás de canciones de empoderamiento o burlarse de los haters como Ariana (y muchos otros artistas) lo ha hecho por años. En realidad, ser un artista también se trata de poder mostrar nuestra versión más cruda y vulnerable, porque solo ahí es donde libremente uno puede florecer y empezar a crear otra vez. 


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