Reality Awaits: el disco más polémico e importante de The Strokes

★★★★
RATING 4 / 5

Han pasado veinticinco años desde que Is This It cambió el rumbo del rock moderno. Aquel debut no solo revitalizó un género que parecía agotado, sino que también convirtió a The Strokes en una banda condenada a convivir con su propia leyenda. Desde entonces, cada nuevo lanzamiento ha sido comparado con un disco prácticamente imposible de superar. Sin embargo, esa ha sido precisamente la esencia del grupo. Nunca quedarse en el mismo lugar. Su discografía ha estado marcada por una constante búsqueda de reinvención con resultados tan irregulares como interesantes hasta encontrar en The New Abnormal una madurez que de la mano de Rick Rubin volvió a despertar la ilusión de que la banda aún tenía algo importante por decir.

Por eso existía tanta curiosidad alrededor de Reality Awaits. El regreso de Rubin hacía pensar que The Strokes continuarían explorando esa faceta más refinada y accesible, pero el resultado terminó siendo mucho más desafiante. Lejos de buscar otro álbum lleno de himnos inmediatos, la banda entrega un trabajo que gira alrededor de una idea incómoda. Aceptar que la relevancia es pasajera y que reinventarse se vuelve cada vez más difícil cuando el peso del pasado es tan grande. Julian Casablancas parece asumir que nada dura para siempre y convierte esa sensación en el verdadero eje del disco.

Esa intención explica la decisión más polémica del álbum. El uso constante del autotune. No considero que siempre funcione ni que haga más agradable la experiencia. Sin embargo, conforme el disco avanza resulta evidente que no se trata de un recurso utilizado por moda. La voz de Julian pierde naturalidad porque el propio álbum habla de un mundo donde todo parece procesado, artificial y construido para captar atención. El autotune deja de ser un efecto para convertirse en parte del concepto.

Debo admitir que Reality Awaits tampoco fue un disco que me conquistó desde la primera escucha. Me costó conectar con él y en varios momentos sentía que las canciones no terminaban de despegar. Pero mientras más regresaba al álbum más claras se volvían sus intenciones. Incluso sencillos como "Going Shopping" o "Falling Out of Love", que inicialmente me parecieron elecciones extrañas, terminan encontrando sentido cuando se entienden como parte de una obra completa. 

Ese discurso también se refleja en las letras. Casablancas dirige una crítica hacia una sociedad obsesionada con la exposición permanente y el consumo constante de productos, tendencias e identidades fabricadas para ganar relevancia. Vivimos en una época donde todo parece diseñado para llamar la atención durante unos segundos antes de ser reemplazado por la siguiente novedad y Reality Awaits cuestiona precisamente esa necesidad de permanecer vigente a cualquier costo. Lo más interesante es que esa reflexión no se queda solo en la industria musical. Resulta curioso que una banda que lleva más de veinticinco años reinventándose termine reflexionando sobre la presión de seguir siendo relevante. 

No es casualidad que muchas de estas ideas también aparezcan fuera del estudio. Durante su reciente presentación en Coachella, Julian Casablancas vistió una camiseta negra que imitaba el logotipo de Amazon sustituyendo el nombre de la empresa por la palabra "Crime". Más que una provocación, el gesto parece reforzar el mensaje del disco. Cuestionar las estructuras de poder, el consumismo y la manera en que la política y las grandes corporaciones moldean la realidad sin que muchas veces nos detengamos a reflexionar sobre ello.

No creo que Reality Awaits sea un disco perfecto ni tampoco el mejor de The Strokes. El exceso de autotune seguirá siendo un obstáculo para muchos y entiendo perfectamente esas críticas. Sin embargo, una vez que logras comprender el concepto que sostiene al álbum muchas de sus decisiones cobran sentido. Después de veinticinco años The Strokes ya no parecen interesados en demostrar que siguen siendo la banda más importante del rock. Prefieren reflexionar sobre lo difícil que es mantenerse vigente cuando el tiempo avanza para todos. Y precisamente por esa honestidad Reality Awaits termina siendo uno de los discos más interesantes, valientes y discutidos de toda su carrera.


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Noel Valdivieso

Cofundador y Director de Reformed. Editor audiovisual y cinéfilo, obsesionado con el cine de Sorrentino y melómano empedernido.

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