Reseña de “Obsession”

Fuente: Focus Features

Título Obsession
Duración 108M
País Estados Unidos
Año 2026
Dirigido por Curry Barker
Cast Michael Johnston, Inde Navarrette, Cooper Tomlinson, Megan Lawless

Obsession, dirigida por Curry Barker, funciona menos como una historia tradicional de terror y más como una exploración anatómica del deseo tóxico. La película se aleja de los tropos habituales del género para explorar los rincones más oscuros de la conciencia humana, transformando la búsqueda del afecto en un catalizador de horror psicológico.

El director apuesta por una atmósfera asfixiante desde los primeros minutos, donde la tensión no depende de golpes de efecto, sino de la incomodidad palpable entre los personajes. Las actuaciones logran sostener un equilibrio perturbador entre una sumisión calculada y una violencia latente, convirtiendo las interacciones en un campo de batalla psicológica.

La verdadera razón del terror aquí radica en la anulación absoluta de la autonomía ajena. La propuesta incomoda al espectador al mostrar el horror que surge cuando se borra la voluntad de un individuo para moldearlo según las fantasías de otro, utilizando un humor negro sumamente ácido para resaltar lo patético y claustrofóbico de esta ambición.

Fuente: Focus Features

Es en este punto donde la película plantea su conflicto más agudo: ¿dónde termina el anhelo legítimo y dónde empieza la necesidad enfermiza de control? Al dinamitar el mito del afecto idealizado, el guion expone la cobardía de quien prefiere someter la realidad antes que asimilar el peso del rechazo, desnudando que la obsesión rara vez busca conectar con el otro, sino dominarlo para inflar el propio ego.

Lejos de ofrecer moralejas masticadas o redenciones cómodas para aliviar al espectador, el desarrollo nos confronta con un vacío ético absoluto. La narrativa cuestiona con dureza la inmadurez emocional y la incapacidad de aceptar la frustración, sugiriendo que el egoísmo disfrazado de vulnerabilidad puede ser tanto o más destructivo que la peor de las intenciones premeditadas.

En conclusión, la película se consolida como un espejo incómodo de nuestras propias miserias y fantasías de posesión. No existe tranquilidad al llegar a los créditos, sino la claridad de una sospecha constante en la mente: si tuviéramos el poder de moldear la voluntad ajena a nuestro antojo, ¿sobreviviríamos al monstruo que nacería de nuestro propio capricho?

Obsession está disponible en salas de cine peruanas.


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Emiliano Gutarra

Crítico y amante del cine, apasionado también de la literatura y la poesía. Entregado al audiovisual primordialmente como director, guionista y luminotécnico.

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