Backrooms: Un concepto que no necesita explicación

Imagen cortesía de A24

Título Backrooms
Duración 105M
País Estados Unidos
Año 2026
Dirigido por Oren Uziel
Cast Renate Reinsve, Chiwetel Ejiofor, Mark Duplass, Finn Bennett, Lukita Maxwell

No sé si sea una persona completamente valiente. A veces, cuando me sugestiono puedo tenerle miedo a cosas que no están ahí en un espacio que conozco a la perfección como la sala o el pasadizo de mi casa.

¿Por qué le temería a algo familiar? No hay motivo alguno, pero en la oscuridad, caminando en dirección a mi habitación, sin saber qué hay detrás mío, es normal que la mente se imagine cosas.

Recuerdo que, cuando era niño, había un creepypasta de 'GTA San Andreas" sobre el inframundo: un lugar al que accedes por un error del juego. Dentro de un gimnasio, subes por un tragaluz y ese tragaluz te lleva a un lugar completamente oscuro, pero que por algún motivo tiene cierta estructura.

Hay habitaciones conocidas, hay espacios recorridos previamente, hay personajes que ya he visto, hay personas y hay zonas por donde puedes caer a un vacio infinito de pura oscuridad. Puede sonar estúpido ahora, pero cuando era niño, el miedo que me generaba este espacio era tan grande como la pregunta de: ¿por qué existe este lugar?

Los backrooms no son diferentes a estos dos miedos: espacios liminales que existen apartados de este mundo, a los que puedes ingresar por una falla de la realidad, y que a la vez son lugares que tienen una familiaridad preocupante, tanta que por inercia llegamos a esperar que haya algo más detrás de nosotros. ¿Qué existe en ese lugar? ¿Por qué existe? ¿Por qué llegas ahí? ¿Qué los provoca? Miles de dudas y una puerta tan grande que todo el mundo empezó a trabajar sobre ese concepto.

El miedo irracional que estos espacios provocan llevó a Kane Parsons, un joven director, a crear una historia que intenta darle un sentido no solo narrativo, sino también metafórico a un espacio que, tanto en la teoría como en la práctica, no necesita uno. La ambigüedad siempre fue la mayor fortaleza de esta creación de internet, pero lo que crea Parsons es una historia que puede llegar a trascender por momentos como algo sumamente simbólico y con un núcleo bastante fuerte, aunque también deja en evidencia una vez más el gran problema que existe al intentar explicar algo a través de esta clase de historias.

Imagen cortesía de A24

Digo "esta clase de historias" porque, a diferencia de cómo se hace parecer a través del marketing, "Backrooms" no tiene una historia que se guie de los cánones del cine tradicional para explayarse. Es una combinación de estilos que van entre lo que Parsons ya trabajó con anterioridad y referencias tanto visuales como narrativas de otros directores que apoyaron el proyecto.

Esto repercute directamente en su narrativa, ya que crea una historia que se cocina a fuego lento de manera intrigante y que encuentra su punte más alto cuando se permite explorar abiertamente el vasto potencial psicodélico que estos espacios pueden ofrecer.

Pero de un momento a otro, la historia se corta abruptamente y decide continuar desde los ojos de otro personaje principal del cual hemos ido conociendo poco durante la película, pero de manera brusca: con flashbacks tan simbólicos como alejados de la narrativa principal en primera instancia, o con tomas donde el lenguaje audiovisual de la película nos muestra todo sobre este personaje sin decirnos nada de manera explícita. Con esto busco resaltar el gran trabajo de fotografía y cómo cada plano nos comunica algo en todo momento.

Es más una reacción mixta que una disconformidad total hacia una película que se maneja de manera bastante impecable en gran parte de su metraje, incluso en los momentos donde más falla. Puedo entender que la reinterpretación que le da al concepto sea bastante fresca para el medio y dé paso a teorías interesantes, pero hubiese sido mejor que la película apostara por mostrar que incluso estas interpretaciones pueden llegar a ser incorrectas, o que hubiese mostrado cómo su personaje principal evoluciona de manera sorprendente.

Tal vez no debió explicar las cosas. Tal vez debió mantener un solo estilo. Tal vez debió ser más injusta y forzar a los personajes a una situación en la que realmente no pudieran escapar.

Pero no hay dudas de que sigue siendo una película intrigante y abierta a diversas reinterpretaciones una vez termina. Inconformidad, aceptación, enredos; toda clase de reacción es bienvenida en una película que deja en claro que su director tiene un futuro prometedor, pero que también podria arriesgar y aterrorizar mucho mas en una futura historia.

‘Backrooms’ esta disponible en carteleras de cine peruanas.


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Joaquin Yrrarazabal

Egresado de la carrera de cinematografía, enfocado en la realización de material cinematográfico como productor y director. Cinefilo y crítico de cine.

@yrracional

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