El diablo viste a la moda 2: Un reencuentro bienvenido en una industria que se cae a pedazos

★★★☆☆
RATING 3 / 5

Fuente: Disney

Título The Devil Wears Prada 2
Duración 119M
País Estados Unidos
Año 2026
Dirigido por David Frankel
Cast Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt, Justin Theroux, Kenneth Branagh, Stanley Tucci

Después de 20 años de ver a Miranda Priestly dar su iconic monólogo sobre el color cerúleo a una Andy que entonces ignoraba la moda, verlas de regreso se sintió como ese reencuentro que no sabíamos que necesitábamos. Siempre es fascinante experimenta estos eventos, porque te recuerdan que el cine es capaz de construir identidad; ver a grupos de amigxs desfilando con outfits temático (muy al estilo de lo que pasó hace nada con el estreno de "Michael" y debatiendo sobre la original a la salida de la sala, solo confirma que el cariño por estos personajes sigue intacto.

La trama nos lanza a una Runway en cuidados intensivos, reflejando este momento actual donde el periodismo parece estar muriendo. Andy Sachs (Anne Hathaway) regresa para intentar salvar el barco, aportando su experiencia para escribir piezas que vuelvan a conectar con un lector que ya no se impresiona con nada. Lo interesante es que ni ella ni Miranda están preparadas para lo que se les viene; la revista no solo necesita un cambio de cara, sino una lucha interna por su supervivencia frente a un mundo que va no las reconoce.

Para ser una legacy sequel de Disney, se siente fresca y creo que es la mejor versión que se pudo esperar, aunque mis expectativas eran nulas por ese tráiler de iluminación lavada que perdió la tan rica fotografía que tenía la del 2006. El guion me sorprendió al mostrar cómo todo ese prestigio y arte construidos por décadas sobre Runway (eso que la primera película engrandecía como algo intocable) hoy parece no valer nada. Es frustrante ver que, debido a nuestra realidad, todo ese legado es frágil y depende totalmente del capricho de las cabezas que manejan el dinero.

Fuente: Disney

Aquí entran el renovado papel de Emily (Emily Blunt), y sobre todo los nuevos personajes de B.J. Novak y Justin Theroux como estos millonarios que representan la ignorancia absoluta sobre la industria. Theroux, en un papel muy caricaturizado de un Elon Musk, encarna al lider que cree que puede comprar y destruir la cultura solo porque tiene el dinero. Ver a Miranda y Andy enfrentarse a este nuevo "monstruo" donde la visión artística es aplastada por la IA, los algoritmos y egos corporativos le da a la película un peso emocional muy real, aunque se siente la pérdida de esa mística original.

Meryl Streep está fenomenal, mostrando capas de vulnerabilidad sutiles en una Miranda que intenta adaptarse y luchar por prevalecer. Al igual que Stanley Tucci y Emily Blunt, que retoman sus papeles con matices distintos. Lo que no me terminó de cerrar fue Anne Hathaway; la sentí demasiado en modo Alegría de Intensamente, perdiendo esa sutileza que hacía auténtica a la Andy de la primera. Asimismo, hay algunas subtramas y personajes que se sintieron irrelevantes: como el nuevo interés amoroso de Andy, el papel de su nueva asistente (que aunque minimamente cómico no aportaba en nada), asi como algunas apariciones fugaces de actores conocidos.

Es sabido que la primera pelicula marcó un hito porque se sintió como una rebelión ninguneada por la industria de la moda en ese entonces (recomiendo leer la crítica de Truss Archive para entender esta óptica). Pero el contexto ha cambiado tanto que esa mística hoy parece imposible de repetir. Esta nueva entrega se percibe "vendida" al con marcas como Dior un marketing extremadamente consumista. Y aunque no es sorpresa (porque no podríamos esperar mucha coherencia de Disney) resulta irónico que firmen una historia sobre salvar creativos mientras hace un par de semanas ejecutaban recortes masivos en equipos como los de Marvel. Es ese contraste clásico donde el estudio detrás aplica, en la práctica, las mismas políticas que los villanos de su propia trama.

Fuente: Disney

Al final del día, es un deleite ver a los cuatro protagonistas retomar sus roles y poner la moda, otra vez, en lo más alto; la película cumple porque no es un simple rehash nostálgico, sino una historia que encaja con nuestra narrativa real. Sin embargo, el verdadero ejercicio está en disfrutar del espectáculo sin dejar de cuestionar la hipocresía del mensajero. Es posible amar el guion y los personajes y, al mismo tiempo, señalar la ironía de una maquinaria que celebra resistencia del arte en la ficción mientras, en el mundo real, se encarga de asfixiarlo. Es una pieza que la recibimos con una cálida bienvenida, sí, pero que nos obliga a mirar de frente las grietas de la industria que la produce.

El diablo viste a la moda 2 esta disponible en cines y pronto llegará a Disney+


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Cris Tapia

Cofundadora de Reformed, diseñadora gráfica y marketera. En su tiempo libre se dedica a defender el cine de dad movies y a diseñar pósters para peliculas (ya no tanto, pero ojalá pronto).

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