Dopamine Chamber: ¿Qué necesitamos para sentirnos vivos?
Fontaines D.C. Ewen Spencer
Despertar una mañana muy temprano, con el cielo entre azules y amarillos por los primeros rayos del sol, sintiendose vacío y apreciando la sincera pero melancolia belleza detrás del escenario en el que uno se encuentra. Uno no busca quedarse con esa sensación, uno espera más, necesita más, ya que estamos acostumbrados a experimentar diversos estímulos constantemente, incluso desde que despertamos.
¿Pero qué tanto necesitamos realmente estos estímulos? Estás sensaciones adrenalínicas, que nos llenan emocionalmente, ¿son permanentes o son simples reacciones del momento en el que uno se encuentra? ¿Qué tanto llegamos a romantizar hasta la mayor sensación de soledad que un humano puede sentir?
Así es como nos recibe Dopamine Chamber, el nuevo albúm de Fontaines D.C., el cual no pierde el tiempo entre riffs sobreextendidos, mezclas extremadamente ruidosas o simbolismos excesivos para comunicar sus pretensiones emocionales, las cuales se distinguen de toda la discografía de Fontaines por traer consigo sonidos y temáticas más oscuras para la banda, y crean una nueva era para la banda que se caracteriza más por sonidos electrónicos, atmósferas melancólicas y reflexiones bastante denigrantes pero acertadas psicológicamente.
Desde el primer tema, el cual es Six Shot Morning, se deja en claro que Grian Chatten está haciendo un repaso de diversos pensamientos profundamente personales, y busca transmitir su mirada más pesimista de un mundo sentimentalmente falso y emocionalmente atado a la melancolía de los viejos tiempos con una analogía muy clara sobre el despertar tras una fiesta. ¿Por qué ese escenario? Porque uno es más vulnerable tras la euforia. Las luces, las personas, esa sensación casi inexpresable de confort durante una noche donde nada puede salir mal.
Fontaines D.C. «Dopamine Chamber» Marble LP
Una vez la euforia termina, es cuando el ser humano es más susceptible ante la nostalgia y la tristeza por la falta de dopamina, y ahí es cuando comienza el viaje deprimente por el cual Griann navega diversas situaciones sentimentales que el ser humano puede experimentar para ganar, ya sea de manera consciente o inconsciente, este componente al cual uno puede volverse adicto sin quererlo. De esta forma, podemos ver a Six Shot Morning como la falta total de esta, donde uno está más vulnerable y sobre pensando diferentes escenarios tratando de encontrar algún sentido a la vida, y Marianne se vuelve el primer intento de elevar esos niveles de satisfacción a través de una aventurar claramente peligrosa pero altamente placentera, al menos en el momento.
Con tan solo dos canciones, Fontaines deja en claro que el propósito del albúm está en explorar diferente facetas de diversas personas que necesitan un estímulo fuerte constantemente, adentrándose en la mente de las personas más inocentes, como lo hace en Japan donde se explora un amor primerizo con una persona que no busca una conexión emocional real sino que aprovecha la inocencia de esta persona más no busca crear algo enteramente real, hasta One Man donde, desde los ojos del ser apático, se habla sobre una relación fallida, donde dicha persona no busca tener alguna responsabilidad emocional con la persona a la cual claramente le ha fallado, poniendo toda la culpa sobre esta última.
Es un contraste enorme a lo que fue Romance, ya que la mayoría de estos estímulos están asociados a emociones románticas, o que pueden ser relacionadas al amor y derivados, por lo que se podría decir que aparte de hablar sobre la superficialidad y la adicción a las emociones fuertes, también hay un descontento enorme sobre como algunas personas utilizan el amor y el sexo como una herramiento de satisfacción meramente personal, lo facil que las cosas puede terminar para una persona y lo unilateral que a veces pueden ser las relaciones, sí es que había una relación en primer lugar, como se hace enfasis en Happy For You y Demolition, e incluso como algunas situaciones pueden desembocar en un odio interiorizado, como en Tongue.
Fontaines D.C. «Dopamine Chamber» Marble LP
Es altamente deprimente la situación sentimental del álbum, uno que no sería tan hipnótico y hasta acelerante de no ser por los ritmos y sonidos que acompañan a cada canción. Aparte de que hay un balance grandioso entre cada canción, con cambios constantes pero que saben aprovechar de manera enorme la temática tras cada canción. Desde la explosividad de Marianne, bajando el ritmo hasta llegar al Trip Hop agresivo con Tongue, desembocando en la melancolía emocional de Where Is Gone y finalizando con la suma de todos los sonidos de Intimate, la forma en la que las melodías empiezan de manera estruendosa para luego ir frenando de a pocos y finalmente subir de golpe da una sensación similar a las caídas y subidas de la dopamina en el cuerpo: gradual cuando baja, subida rápida y fuerte cuando sube.
¿Qué clases de cosas le habrá sucedido a la banda para crear algo como Dopamine Chamber? Solo ellos sabrán, pero ciertamente fueron emociones lo suficientemente fuertes y personales como para transmitirse de maneras tan precisas a lo largo del álbum, no que no tiene miedo en ir desacelerando de a pocos para crear las analogías perfectas entre los placeres más efímeros que el ser humano podría experimentar, y la exploración psicológica sobre quienes no son víctimas dentro de los actos impulsivos de una persona.
Una exploración muy completa dentro de un álbum bastante sobresaliente, Fontaines D.C. demuestra una vez más que tiene mucho que decir, y bastante que ofrecer tanto ante sus fans más adeptos como a personas ajenas al estilo de la banda. Posiblemente sea el álbum más hipnótico y melancólico, así como adrenalínico, del 2026.

