Fatherland: Entre halagos y lamentos

★★★★
RATING 4 / 5

Fuente: 30 Festival de Cine de Lima

Título Fatherland
Duración 82M
País Polonia, Alemania, Italia, Francia
Año 2026
Dirigido por Paweł Pawlikowski
Cast Hanns Zischler, Sandra Hüller, August Diehl

Los cambios son, casi siempre, atropellados. Sufrimos cambios cada cierto tiempo, ya sea en entornos laborales, sociales o, en el caso más radical y fuera de control, globales. Una pandemia, un conflicto político, una guerra. Y varías son las ocasiones en las que estos cambios se juntan al mismo tiempo, y ya para este punto no hay espacio para preguntarse “¿Cómo voy a reaccionar?”, simplemente queda hacerlo y ya.

“Fatherland” no busca ser un biopic más del montón. Es más, no busca ser uno como tal. Este fragmento de “la vida de Thomas Mann”, uno de los hombres más célebres del mundo en aquel entonces, tiene más la forma de una mera introspección más personal por parte del director que de una recreación tal cual de un fragmento de su vida.

La historia tiene dos puntos de vista muy distintos por más cercanos que sean: por un lado, se encuentra Thomas Mann, quien no solo se ve forzado a regresar a su país en ruinas tras la guerra, sino también a diversas cuestiones morales por parte de otros tras aceptar recibir elogios de dos Alemanias distintas, y por el otro, su hija Erika debe soportar el peso de una postura política mucho más marcada, así como librar el duelo tras el fallecimiento de su hermano.

Fuente: 30 Festival de Cine de Lima

Son dos historias entrelazadas no solo por los lazos familiares, sino por como Paweł Pawlikowski busca abordar distintas formas en las cuales una persona puede abordar el duelo y la nostalgia. Sí bien se deja muy en claro la postura sociopolítica de Mann, son sus silencios los que nos dicen más sobre él. Una persona conflictuada por un país con dos identidades completamente distintas, que incluso es cuestionada por fuerzas extranjeras por sus decisiones. El mostrarse firme es su mayor arma, pese al gran vacío que lo acompleja.

Por otro lado, Erika puede ser la más susceptible ante las emociones ya que carece de la rigidez de su padre. No obstante, esto no es una señal de debilidad, sino una contraría total ante Mann, al punto de que ambos logran ser un espejo del otro, donde cada uno muestra lo que el otro no es o no se permite ser.

Esta dualidad temática permite que el relato se sienta mucho más rico desde un lado simbólico, pero que al mismo tiempo, dada la naturaleza de sus personajes y la distancia que ellos mismos crean sobre las situaciones que atraviesan, no se sienta tanto la potencia emocional de la historia. Todos los elementos visuales del cine actual de Pawlikowski se hacen presentes, pero la fuerza narrativa no tanto.

Un “road trip” diferente a lo habitual: más anecdótico, más introspectivo, un tanto distante pero hipnotizante durante algunos momentos. “Fatherland” es uno de los relatos más fuertes simbólicamente de Pawlikowski, pero el menos punzante al mismo tiempo. Ofrece un comentario interesante sobre las diferentes posturas que tenemos ante diversos aspectos, y una catarsis final que da en el blanco, pese a la lejanía que se siente en casi todo este relato.


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Joaquin Yrrarazabal

Egresado de la carrera de cinematografía, enfocado en la realización de material cinematográfico como productor y director. Cinefilo y crítico de cine.

@yrracional

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