“Oasis: Don’t Look Back in Anger” El regreso triunfal de Oasis

★★★★☆
RATING 4 / 5

Fuente: Sony Pictures

Título Don't Look Back in Anger
Duración 123M
País Estados Unidos, Reino Unido
Año 2026
Dirigido por Will Lovelace, Dylan Southern
Género Documental

Hay algo extraño en ver a Oasis volver, no solamente porque durante años parecía imposible imaginar a Liam y Noel Gallagher compartiendo un escenario otra vez, sino porque su música llevaba demasiado tiempo existiendo sin ellos y, para muchas personas, incluyéndome, Oasis había dejado de ser simplemente una banda para convertirse en recuerdos, lugares, personas y momentos que quedaron inevitablemente ligados a sus canciones. Don’t Look Back in Anger entiende perfectamente esa idea y, en lugar de intentar explicar cada detalle de la reunión o buscar respuestas definitivas sobre todo lo que ocurrió entre los hermanos, prefiere mostrar lo que significa volver a encontrarse con algo que parecía perdido.

La película funciona especialmente bien cuando deja de mirar a Oasis como una banda y empieza a mirar a las personas que existen detrás de ella, porque hay algo muy bonito en observar a Liam y Noel reencontrándose con canciones que llevan décadas interpretando mientras miles de personas las cantan como si fueran propias, y quizás, después de tantos años, realmente lo sean. Una canción puede haber sido escrita en Manchester por dos hermanos que jamás imaginaron quiénes terminarían escuchándola treinta años después, pero puede acabar acompañando una ruptura, un viaje, una amistad, una recuperación, una noche específica o simplemente una etapa de la vida que ya no existe de la misma manera.

Fuente: Sony Pictures

Creo que ahí está lo más emocionante de la película, porque Don’t Look Back in Anger no necesita volver a abrir todas las heridas de Oasis para recordarnos que estuvieron ahí, ni necesita convertir la reconciliación entre Liam y Noel en una explicación sencilla sobre el perdón, ya que el pasado permanece presente en cada mirada, en cada entrevista y en la propia existencia de esta gira, pero ahora puede ser observado desde una distancia diferente. Durante años, los Gallagher fueron conocidos tanto por sus peleas como por sus canciones, y por eso resulta extraño, incluso después de todo este tiempo, verlos nuevamente juntos haciendo aquello que probablemente nunca dejaron de saber hacer mejor.

También me gusta que la película sea, en muchos momentos, una película sobre los fans, porque cuando la cámara abandona el escenario para mostrar a personas que viajaron desde otros países, familias que compartieron Oasis durante distintas generaciones o jóvenes que descubrieron sus canciones muchos años después de que la banda se separara, queda claro que la historia ya no pertenece únicamente a quienes hicieron la música. Oasis escribió estas canciones hace décadas, pero con el tiempo fueron absorbidas por miles de vidas completamente diferentes y terminaron significando cosas que Liam, Noel y el resto de la banda probablemente jamás pudieron imaginar.

No puedo olvidar el momento en que anunciaron su regreso, porque por primera vez agarré mis maletas y emprendí un viaje a otro país completamente solo con el propósito de volver a verlos. Tampoco puedo olvidar las largas horas de espera, sabiendo que cada segundo iba a valer la pena, ni la sensación de estar ahí sin terminar de creer que aquello realmente estaba sucediendo. No fue hasta que sonó Fuckin’ in the Bushes que mi cabeza finalmente pudo entender lo que estaba viendo: Noel y Liam apareciendo juntos nuevamente, abrazándose y sonriendo frente a un estadio entero que parecía contener la misma emoción que yo. Después de tantos años imaginando cómo sería ese momento, tenerlos finalmente delante de mí, compartiendo nuevamente el mismo escenario, fue algo que mi mente simplemente no podía procesar mientras mi corazón no dejaba de latir. Sin duda, ha sido uno de los mejores momentos de mi vida.

Fuente: Sony Pictures

Durante unas horas, personas que probablemente no tienen absolutamente nada en común pueden compartir una canción, una memoria y una emoción, y esa sensación de pertenecer a algo que no necesitas explicar demasiado es precisamente una de las cosas más bonitas que puede producir la música. Quizás por eso esta película consigue transmitir algo que va mucho más allá de una reunión, porque no se trata solamente de dos hermanos que decidieron volver a tocar juntos, sino de todo lo que ocurrió durante los años en los que estuvieron separados y de todas las personas que continuaron encontrando refugio, compañía o simplemente un buen momento en sus canciones.

Quizás esa sea también la razón por la que Oasis sigue importando, no porque hayan sido perfectos, ni porque absolutamente todo lo que hicieron haya envejecido de la misma manera, sino porque consiguieron crear canciones capaces de sobrevivir incluso a la propia banda que las hizo. Liam y Noel pudieron pasar años sin hablarse, pudieron pelear, separarse y construir vidas completamente distintas, pero esas canciones continuaron existiendo mientras nosotros seguíamos cambiando, y cuando finalmente vuelven a sonar en un estadio lleno, regresan también muchas de las personas que éramos cuando las escuchamos por primera vez.

Don’t Look Back in Anger no me hizo querer volver atrás, sino pensar en todo lo que ocurrió mientras esperaba este momento, en las cosas que perdí, en las personas que estuvieron ahí y en las que ya no están, en los días difíciles y en todos esos pequeños momentos que terminaron quedándose unidos a una canción. Al final, la película no habla únicamente de Oasis regresando después de dieciséis años, sino de lo extraño que es descubrir que una parte de tu vida puede seguir esperando en una canción hasta que llega el momento de volver a escucharla. Quizás por eso resulta tan difícil no emocionarse al ver a dos hermanos que pasaron tantos años separados compartir nuevamente el mismo escenario mientras miles de personas cantan algo que, hace treinta años, probablemente ninguno de ellos imaginó que llegaría a significar tanto.

Fuente: Sony Pictures


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Noel Valdivieso

Cofundador y Director de Reformed. Editor audiovisual y cinéfilo, obsesionado con el cine de Sorrentino y melómano empedernido.

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